EN BUSCA DE LA CARTERA EFICIENTE

EN BUSCA DE LA CARTERA EFICIENTE

Uno de los principales problemas a la hora de invertir es la escasa diversificación que la mayoría de pequeños inversores tiene en sus carteras. Normalmente estamos obsesionados con obtener la mayor rentabilidad posible pero no conocemos el precio (riesgo) que debemos de pagar por conseguir esa rentabilidad y por lo tanto, cuando vienen los problemas y nuestras carteras sufren, abandonamos ese plan inicial que parecía perfecto y con el cuál íbamos a obtener esa rentabilidad tan buena en nuestro futuro. Y es que el factor psicológico es posiblemente la parte más importante en el mundo de la inversión y lo que en un Excel o sobre el papel parece una cosa, a la hora de la verdad es mucho más difícil de llevar a cabo.

Hay mucha gente que cree estar preparada para ver su cartera caer de forma brusca un 40 o 50% y va a poder mantenerse tranquilo y seguir su plan sin alterarse, pero la realidad es otra bien diferente y estadísticamente hablando es una minoría la que consigue hacer esto.

¿Y si existiese la posibilidad de disminuir la volatilidad y riesgo de nuestras carteras sin renunciar a obtener rentabilidad en el largo plazo?

Pues esto es posible, al menos, es posible que el camino sea más sencillo y que los vaivenes de nuestra cartera sean mucho menores, por lo que de entrada ya será más fácil generalmente seguir ese plan inicial y no se nos plantearán tantas dudas porque los escenarios más negativos para nuestra cartera, que siempre los va a haber, no serán tan duros de llevar.

Esto sólo se puede conseguir de una forma que la mayoría de los inversores desconoce, o al menos no lo conoce de forma correcta y no sabe cómo llevarlo a cabo.

La diversificación no consiste en tener muchos activos y valores de forma que “no ponemos todos los huevos en la misma cesta”, la diversificación consiste en distribuir nuestro capital en activos descorrelacionados entre sí que se comporten de forma diferente e distintas situaciones del mercado.

Por ejemplo, una cartera compuesta por Oro, Bonos y S&P500, va a estar muchísimo más diversificada que una cartera con 30 acciones diferentes debido a que el Oro, los bonos y el S&P500 son activos que están descorrelacionados, mientras que las 30 acciones, por muy diferentes que sean entre sí, y sean de distintos tamaños, o distintos sectores, van a estar altamente correlacionadas en su mayoría y durante la mayor parte del tiempo.

En la imagen podemos ver cómo dos activos descorrelacionados entre sí, nos llevan a obtener la misma rentabilidad con el paso del tiempo, con un rendimiento en línea recta y sin volatilidad. Este ejemplo obviamente no es realista. Pero creo que se entiende bastante bien.

Este es el primer artículo de una serie de varios que voy a hacer sobre diversificación estructural y asignación táctica de carteras, así que estate atento a las próximas entregas y además, en el Máster de gestión de carteras del Instituto de Finanzas GPM impartiré la asignatura de Asignación Táctica y Diversificación estructural.

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Comments (2)

  • Juan Soler Garcia Reply

    Me interesa

    28 de febrero de 2022 at 15:35
    • IFGPM Reply

      Gracias por su interés

      Puede ponerse en contacto con nosotros en nuestra web, donde encontrará nuestros cursos y comienzo de los mismos.

      https://institutodefinanzasgpm.com

      Un saludo

      1 de marzo de 2022 at 08:34

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