No te rías del Ibex 35, es el mejor barómetro para analizar la evolución de las bolsas globales a medio plazo.

En primer lugar quiero agradecer al Instituto de Finanzas cederme este espacio para poder comunicar mis análisis. Le deseo lo mejor a esta nueva entidad que nace con la vocación de cubrir todos los niveles de formación que los inversores pueden necesitar un largo de sus vidas y carreras. Tras revisar todo lo que se ofrece, puedo decir que si no está en el Instituto de Finanzas, entonces es que no existe.

La mala evolución del Ibex 35 durante los últimos 15 años, desde el estallido de la burbuja inmobiliaria, ha hecho que los inversores españoles no sólo hayan dado la espalda a la renta variable nacional, sino que además el índice español es objeto de chascarrillos contínuos.

No es de extrañar, en precios el Ibex cerró el mes de noviembre de este 2021 un -48,22% por debajo de los niveles máximos del año 2007. Incluyendo dividendos y su reinversión (la mejor forma de medir la evolución a largo plazo) , apenas ha rendido un 0,29% (sic) entre noviembre de 2007 y noviembre de 2021.

No es una sorpresa que esa nula rentabilidad 14 años después, se debe sobre todo al gran peso que el sector bancario ha tenido y aún tiene sobre este índice. Y habiendo sufrido la banca tanto desde la burbuja inmobiliaria, son los resultados, década y media después.

Sin embargo, más allá de explicaciones de rentabilidades históricas, lo cierto es que el fuerte componente bancario del Ibex 35, lo hacen ser uno de los índices más sensibles al ciclo económico y, por ello, resulta que curiosamente el Ibex 35 marca muy bien y con alta precisión las diferentes fases de aceleración y desaceleraciones del ciclo económico .

Dada esta alta sensibilidad al ciclo económico, en muchas ocasiones resulta que la dirección que toma el Ibex 35, acaba siendo la dirección que toman el resto de mercados un tiempo después . Vayamos por partes.

¿Por qué el Ibex 35 y en concreto el sector bancario son tan sensibles al ciclo económico? La razón es que un banco, digamos por ejemplo el Banco Santander, depende completamente de la evolución económica.

A poco que circule menos dinero y crédito por la economía, a poco que el empleo empeore un poco ya poco que los tipos de interés le sean menos favorables, la cotización de la banca se resiente. Y lo opuesto, al menor atisbo de brotes verdes, la banca vuela.

Un ejemplo extremo de esta “super ciclicidad” de la banca lo vimos con gran claridad durante la peor fase de la pandemia en el año 2020. Si bien todos los sectores sufrieron en las primeras semanas de la pandemia ante la gran incertidumbre existente, acciones como Apple -curva negra- remontaron en seguida (como todo lo online), mientras que un valor como el Banco Santander -curva roja- altamente dependiente de la economía general, se hundía en los infiernos sin levantar cabeza.

Para el mes de mayo de ese 2020 Apple ya estaba de nuevo en positivo en el año, mientras que el Banco Santander seguía perdiendo un -50%. Es algo inevitable, la banca es un reflejo muy puro del ciclo económico .

Ahora bien, esta característica puede ser aprovechada para entender, desde un análisis bursátil, cómo está evolucionando el ciclo económico y qué es lo probable que hagan las bolsas en general. ¡¿Quién hubiera dicho que el irrisorio Ibex es un buen indicador líder ?!

O dicho de otra manera, cuando el Ibex 35 comienza a bajar o estancarse, es que las cosas a nivel económico no van muy bien en el mundo. Puede que otros índices sigan subiendo durante meses y unos pocos trimestres más, pero casi invariablemente, si el Ibex 35 ya ha estado mostrando una mala evolución, entonces esos otros índices tienen fuertes correcciones tiempo después.

Vamos a comparar el Ibex 35, panel superior siguiente gráfico, con el DAX alemán en el panel inferior. Ni siquiera es una buena comparación, ya que el Ibex no incluye dividendos y el DAX sí, pero nos vale para hablar de liderazgo en lo que a movimientos direccionales se trata.

En 2007 ambos índices hicieron techo a la vez. Pero ya en 2010 el Ibex 35 hizo techo mientras que el DAX siguió subiendo hasta el año 2011. Sin embargo, la debilidad que venía reflejando el Ibex 35 todo ese 2010 y 2011, acabó siendo el destino final de los mercados globales. El DAX corrigió carbonatado en 2011 un -34,68% y todo lo ganado en 2010 y 2011 se perdió de un plumazo. La debilidad del Ibex 35 había sido un excelente indicador adelantado de problemas y de rentabilidades nulas en los siguientes trimestres.

En el siguiente caso del año 2015, ambos índices volvieron a hacer techo a la vez. Pero en 2017 el Ibex 35 volvió a adelantarse. En mayo de 2017, el bancarizado Ibex 35 hizo techo. Mientras el selectivo español empezaba a declinar a cuenta gotas mes tras mes, la mayoría de índices mundiales seguían apreciándose. La bolsa americana tuvo un gran 2017 y el DAX siguió apreciándose hasta enero de 2018, ocho meses después de que el Ibex 35 hiciera techo.

Pero ¿qué fue lo que ocurrió a continuación? Que la evolución económica general venía siendo débil y lo que el Ibex 35 avanzaba, acabó convirtiéndose en realidad para el resto de bolsas. Los siguientes dos años tienen una pesadilla para los mercados globales, con una fase altamente volátil y con un mercado bajista relámpago en 2020.

¿A que ahora el Ibex 35 resulta mucho más interesante como análisis global? Mi regla, parafraseando el refranero castellano, es: cuando al Ibex 35 veas caer, pon tus barbas a remojar .

El lector ya se habrá dado cuenta de que potencialmente en 2021/22 estamos en una divergencia similar. El Ibex 35 marcó máximos en junio de 2021, mientras que el DAX, de momento, ha marcado un nuevo máximo el mes pasado, en noviembre de 2021.

Personalmente creo que esta divergencia que ha comenzado, o liderazgo a la baja del Ibex 35, va a ser un caso más como los que hemos señalado. Mi base para afirmar esto es que el indicador líder de la actividad económica global de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico, la OCDE, ha empezado a girar a la baja este otoño.

Estos indicadores están diseñados para señalar las diferentes fases de aceleración y desaceleración del ciclo económico, para determinar los “puntos de giro” de ese ciclo económico, según las propias palabras de la OCDE.

Dado que el Ibex 35 es un índice altamente cíclico, resulta que los puntos de giro a la baja del indicador líder de la OCDE, coinciden de forma muy cercana con los máximos cíclicos de medio plazo del Ibex 35. En el siguiente gráfico del Ibex 35 he marcado en rojo los momentos de giro a la baja de dicho indicador líder de la OCDE.

Divergencias puede haber varias sin mayor significado en el muy corto plazo. Pero dado que el indicador líder de la evolución económica global ha empezado a girar a la baja, creo como probable que el liderazgo a la baja del Ibex 35 nos está señalando que podemos encontrarnos con problemas importantes y volatilidad elevada en los próximos trimestres.

Así que ojo al Ibex 35. Realmente es un buen barómetro adelantado de los mercados globales.

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Hugo Ferrer es gestor de inversiones en Gestión de Patrimonios Mobiliarios Sociedad de Valores con la estrategia “All Seasons Momentum” aplicada sobre cuentas privadas de clientes.

Próximos cursos de Hugo Ferrer: Inversión Global Macro, Racional y Sistemática. En línea. Días 15,17,22 y 24 de febrero 2022

 

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